miércoles, 28 de noviembre de 2012

MOTRICIDAD FINA


MOTRICIDAD FINA




La motricidad fina se refiere a la habilidad de coordinar diferentes movimientos de grupos musculares pequeños con precisión, por ejemplo entre las manos y los ojos. Precisa de desarrollo muscular y del sistema nervioso central.
A pesar de que los bebés recien nacidos mueven sus brazos y manos, dichos movimientos son reflejos de su cuerpo y no son movimientos intencionados.
EI desarrollo de la motricidad fina es muy importante para experimentar con el entorno y está muy relacionada con el incremento de inteligencia.
Al igual que la motricidad gruesa se desarrolla en orden progresivo, las habilidades de la motricidad fina también. A veces los avances son rápidos, en otras ocasiones los retrasos o escasos avances llegan a ser frustrantes, pero inocuos.
A menudo, las dificultades con determinadas habilidades relativas a la motricidad fina son temporales y no son indicativos de problemas realmente preocupantes.
Fases de desarrollo de la motricidad fina:
Infancia (de 0 a 12 meses)
Las manos del bebé están cerradas gran parte del tiempo y, como ocurre con el resto de partes de su cuerpo, tiene escaso control sobre ellas.
Si se coloca un objeto en la palma de su mano, el bebé cerrará su mano apretando (se trata de una acción inconsciente lIamada eI reflejo Darwinista) y lo sujetará. Al de poco, los músculos de la mano quedarán relajados y soltará el objeto.
A partir de las dos semanas, el recién nacido puede comenzar a prestar atención a los objetos que atraen su atención, pero aún no pueden cogerlos.
Después de las 8 semanas, los bebés empiezan a descubrir y mover sus manos. Primeramente, con intención de experimentar el sentido del tacto, más tarde, haciendo uso también del sentido de la vista. En esta fase, el bebé no puede coger objetos deliberadamente.
La coordinación denominada “ojo-mano” empieza a desarrollarse entre los 2 y 4 meses. En esta faceta, el bebé inicia un periodo de aprendizaje en el que intenta coger objetos que ve.
A partir de los 4 o 5 meses, la mayor partes de los bebés puede coger juguetes y objetos que se encuentran a su alcance con solamente mirarlos y sin la necesidad de ver dónde tiene sus manos.Este objetivo es una importante base para el desarrollo de la motricidad fina.
Muchos bebés a partir de los 6 meses son capaces de coger, no sin cierta torpeza, durante poco tiempo juguetes y objetos fácilmente. También empiezan a golpearlos.
En esta fase a los bebés les gusta coger pequeños objetos y llevárselos a la boca. Tratan de coger toda clase de objetos, incluso los que no pueden coger, por ejemplo una hoja.
También gustan de explorar –tocando y/o empujando a veces- juguetes (por ejemplo pelotas o sonajeros) antes de cogerlos. 
Uno de los avances más significativos del bebé en la motricidad fina es cuando logra usar los dedos a modo de pinza o tenazas con los dedos pulgar e índice. Suele ser habitual entre los 12 y 15 meses.
Al principio, los bebés solo son capaces de coger juguetes por un solo lado usando la palma de la mano y cerrando sus dedos, es lo que se denomina “agarre palmar”, el cual, dificulta la sujeción y manipulación del objeto.
Con la edad de 8 a 10 meses, los bebés empiezan a agarrar objetos y juguetes con los dedos con cierta dificultad, empujando los 4 dedos contra el pulgar.
La capacidad de agarrar objetos con el dedo pulgar e índice permite al bebé coger, manipular y dejar caer deliberadamente objetos al suelo. 
Infancia de 1 a 3 años
Los niños de esta edad gatean y empiezan a manipular objetos de manera más sofisticada. Tienen habilidad para marcas las teclas del teléfono, tirar de cuerdas, pasar las páginas de un cuento o libro…
Desarrollan la denominada lateralidad de la mano derecha o izquierda y comienzan a explorar juguetes y objetos a la vez que los nombran.
Cuando dibujan ya no hacen sólo garabatos, empiezan a tener destreza para hacer círculos o cuadrados.
Pueden doblar un folio hoja de papel por la mitad.
Saben jugar con plastilina y sacar objetos de envoltorios.
 Infancia de 3 a 4 años
En esta etapa los niños se encuentran ante tareas más difíciles como utilizar cubiertos para comer o atarse los cordones de los zapatos. Es un gran reto para ellos porque el sistema nervioso no ha madurado lo suficiente para poder enviar mensajes complejos desde el cerebro hasta los dedos.
Además de esto, los músculos que son pequeños se cansan con más facilidad que los grandes
Cabe señalar que la motricidad gruesa precisa más energía que la motricidad fina, pero ésta requiere paciencia que ha esta edad no es algo que abunde.
Esto explica porque hay diferencia entre el desarrollo de la motricidad gruesa y la motricidad fina a esta edad.
Un niño con 3 años puede tener cierto control con pinturas y dibujar un círculo o personas, pero lo hará de manera simple.
Los niños de 4 años pueden usar tijeras, escribir letras, dibujar diversas formas geométricas, atarse los botones grandes de la ropa, realizar figuras de plastilina, escribir su nombre en mayúsculas… 
Infancia a los 5 años
Con esta edad la mayor parte de los niños han avanzado mucho en la motricidad fina.
Ahora son capaces de dibujar personas con su mano preferida con más detalle, teniendo en cuenta detalles faciales, color de pelo, sexo…

video


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada